Te miro, me miras, sonreís
Me miras, te miro, sonrió.
Así funciona nuestro idioma,
Nunca hizo falta nada más
Nunca hizo falta decir nada.
Te miro, me miras, sonreís.
Y me decís: ¿qué vas a hacer sin mi?
Me miras, te miro, dudo, pero sonrió al fin.
Es fácil pensarlo ahora,
pero, de verdad, ¿que voy a hacer sin ti?
La realidad duele menos cuando sonreís
y contagiando así, tu alegría para mi.
Te miro, me miras, sonreímos.
Comprendes al fin, que sin ti simplemente,
no puedo seguir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario